PERÚ... UNA NACIÓN?
NUEVO INCIDENTE CONFIRMA DISCRIMINACIÓN EN PERÚ
Lima, 14 dic (PL).- Un nuevo caso de discriminación, que llevó al calabozo a dos marineros de la Armada por insultar a indígenas, vuelve a poner hoy sobre el tapete el problema del desprecio a los originarios en Perú.
El incidente sacudió al Parlamento, escenario de las burlas e insultos de dos agentes de la guardia de honor del palacio legislativo, contra decenas de campesinos de la surandina región de Ayacucho, que llegaban a entrevistarse con una congresista.
Tras la agresión, la legisladora indígena Juana Huancahuari interrumpió las sesiones del Congreso para denunciar el caso y pedir más firmeza contra lo que aseguró son frecuentes actos de discriminación contra los visitantes humildes.
La presidenta del Legislativo, Mercedes Cabanillas, informó que los marineros Ronald Perca y Arturo Salazar fueron saancionados por la Armada a dos días de arresto en una Base Naval, aunque en Perú la discriminación es un delito pasible de juicio.
El episodio se registró pocas semanas después de que dos congresistas indígenas denunciaron haber sido víctimas de trato discriminatorio e injuriante por parte de personal de la aerolínea española Iberia.
Las parlamentarias fueron impedidas de viajar a España, supuestamente por llegar tarde y tratadas con burla y desprecio y la empresa se limitó a suspender temporalmente a los empleados responsables, sin admitir la discriminación.
Sobre el nuevo caso, la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) denunció que la discriminación contra los indígenas andinos o mestizos es permanente en las Fuerzas Armadas.
El responsable del tema de los derechos sociales de Aprodeh, Wilfredo Ardito, afirmó que en las Fuerzas Armadas y la Policía existe la idea de que los orginarios son seres inferiores a quienes se puede insultar.
Recordó que durante la represión en décadas pasadas, las tropas veían a los indígenas como seres inferiores a los que se podía matar o violar impunemente, mentalidad que ahora se expresa en las ofensas y una actitud que se extiende a muchos civiles.
Ardito demandó una política clara para erradicar la discriminación y el racismo de las Fuerzas Armadas y la Policía.
Confirmó la denuncia de Huancahuari, de que en el Congreso hay otras formas de discriminación, y cito eltrato diferenciado a los empresarios, recibidos en salas especiales y con amabilidad, mientras a los indígenas se les relega.El problema excede los ámbitos del parlamento y las Fuerzas Armadas, pues una reciente encuesta verificó que 77 por ciento de los consultados admitieron haber sido alguna vez víctimas de tratos discriminatorios.

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