Es posible que el lugar de impacto se sitúe en el océano.
EL APOCALIPSIS ROZARÁ LA TIERRA EN 20 AÑOS
Los astrónomos vigilan un asteroide de 415 metros, el Apophis, que pasará cerca del planeta en 2029 y puede colisionar en 2036 - Los científicos catalogaron el nivel de riesgo del cuerpo celeste como el más alto de la historia.
Cristina Calvo
Madrid- El caso Apophis está despertando el interés general y en especial el de la comunidad científica. Estudia todos las posibilidades de peligro que corre nuestro planeta ante la posible colisión del año 2029 o de 2036. Todos quieren saber qué es lo que va a pasar y cómo puede afectar a los humanos.Apophis fue descubierto en el 19 de junio de 2004 por los astrónomos Roy A. Tucker, David J. Tholen, y Fabrizio Bernardi en el «Kitt National Peak Observatory», en Arizona (Estados Unidos). Se observó en apenas dos noches y no volvió a ser visto hasta el 18 de diciembre del mismo año. A partir de ese momento, se llevaron a cabo diferentes observaciones desde diversos puntos del planeta, permitiendo así al Minor Planet Center confirmar la conexión entre ambos descubrimientos.
Ante una situación de alarma, los expertos piensan en desviar la trayectoria del asteroide para evitar un impacto catastrófico con la Tierra. La NASA rechaza la idea de recurrir a un ingenio nuclear para destruir pedazos al asteroide, cosa que podría tener consecuencias desastrosas al crear numerosos objetos incontrolables.
UNA TRAYECTORIA CAÓTICA
Este asteroide, catalogado por la Unión Astronómica Internacional con el número 4.179 en la lista de cuerpos menores del Sistema Solar, es entre todos los conocidos de varios kilómetros que cruzan la trayectoria de la Tierra, el que tiene un plano orbital más cercano al plano de la órbita terrestre. También es el que tiene la trayectoria más caótica jamás documentada, debido a sus frecuentes acercamientos a nuestro planeta.
Apohis pertenece al grupo de los asteroides Atón que tienen una órbita mayor a una unidad astronómica. Este asteroide tiene un periodo orbital de 323 días y su trayectoria le lleva a atravesar la órbita de la Tierra dos veces en cada vuelta al Sol. Tiene forma de «patata» la longitud de su lado mayor se fija en 415 metros. Su masa ha sido estimada en 4,6 × 1010 kg.
El asteroide Apophis (antes conocido como 2004 MN4)debe su popularidad a que pasará muy cerca de nuestro planeta (de 25.000 a 30.000 kilómetros de distancia, menos que muchos satélites geosincrónicos artificiales). Ante este acontecimiento Europa, Asia y América del Norte tendrán asientos de primera fila.
Después de su descubrimiento, se hicieron aproximaciones de su peligro de impacto con cálculos de trayectorias de todo el mundo con la misma fecha de aproximación. Todos coincidieron en fijar el 13 de abril de 2029 como el momento más probable de impacto . Ese mismo día, el asteroide Apophis brillará como una estrella de magnitud 3,3 (a simple vista visible) Europa será uno de los continentes que mejor vista tendrá de él.
Luego llegó la hora de calcular la probabilidad de choque. Durante los primeros días las observaciones llevaban a un aumento de probabilidad de impacto, contrario al habitual, llegando hasta un 2,7 por ciento (uno entre 37). Esta alta probabilidad, junto con las medidas del asteroide, hicieron que Apophis recibiese el nivel 4 en la escala de Turín y 1,10 en la escala de Palermo. Estos valores son los más altos que ningún asteroide haya alcanzado jamás, aunque tiempo más tarde esta valoración fue bajando hasta el actual nivel 2.
La Escala de Turín es un instrumento destinado a los astrónomos y el público en general para clasificar el peligro de impacto de los objetos cercanos a la Tierra, por ejemplo cometas o asteroides. La Escala de Turín usa un baremo de valores de 0 a 10. De este modo, un objeto indicado con el 0 muestra una posibilidad casi nula de colisionar con la Tierra y un valor de 10 implicaría una colisión segura cien por cien. La Escala de Palermo es similar, pero utiliza más tecnicismos y es más compleja. La diferencia entre ambas es su uso, ya que la escala de Turín está más orientada al gran público al ser menos técnica.
«NO ES PARA TANTO»
El 27 de diciembre de 2004 Apophis fue encontrado en imágenes previas a la fecha de descubrimiento y el cálculo de su órbita se ajustó, eliminando cualquier posibilidad de colisión para el 2029, pero manteniendo así un posible riesgo para los años 2036 y 2037.
En España, una matemática vallisoletana coordina el seguimiento del asteroide. Maria Eugenia Sansaturio, doctora en Matemáticas por la Universidad de Zaragoza y profesora de Matemática Aplicada de la Escuela de Ingenieros Industriales de Valladolid, controla la base de datos duplicada del sistema Neodys, creado en la Universidad de Pisa y que está a su cargo desde 2000.
Se trata de un sistema que almacena diariamente datos de la trayectoria de los 4.500 asteroides «cercanos a la Tierra». «Es un asteroide interesante porque su órbita va a cambiar en 2029 debido a las perturbaciones causadas por su acercamiento a la Tierra» explicó Sansaturio. No obstante, quitó importancia al asunto ejemplificando el riesgo de colisión con «la probabilidad que hay ahora es similar a que te toque la lotería jugando solo con un décimo».
INCERTIDUMBRE
La matemática apunta a todas las informaciones que han aparecido en los medios hablando del asteroide, y apunta a que el riesgo de colisión en 2036 «no es para tanto» ya que explicó que «en ningún momento se ha dicho que vaya a pegar contra la tierra». Sin embargo la profesora matizó que las observaciones pueden variar, ya que están basadas en la incertidumbre. Paul Chodas, Steve Chesley, Jon Giorgini y Don Yeomans, del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO Near Earth Objects) de la NASA, calcularon que el asteroide pasará a una distancia de 4,7 radios terrestres de la superficie del planeta.
El Planetario de Navarra sigue este caso con especial atención mediante los medios y las nuevas informaciones que les llegan. Su director, Javier Almentia, explica que las probabilidades de colisión son muy bajas, porque cada año se descubre un asteroide y, con el paso del tiempo, el riesgo es nulo. «Apophis pueda acelerar la rotación de la tierra aunque los efectos todavía son difíciles de calcular», señala. «Es posible que el lugar de impacto se sitúe en el océano, ya que es tres veces mayor que la Tierra. Al producirse ese choque, las partículas podrían extenderse afectando al cambio climático».
El director del Planetario comenta que no puede asegurar nada, pero que en estos casos hay que fiarse más que nunca de los científicos, «ellos son las personas que pueden darnos todo tipo de información, eso sí, no pueden predecir ninguna situación», asegura.
Ante una situación de alarma, los expertos piensan en desviar la trayectoria del asteroide para evitar un impacto catastrófico con la Tierra. La NASA rechaza la idea de recurrir a un ingenio nuclear para destruir pedazos al asteroide, cosa que podría tener consecuencias desastrosas al crear numerosos objetos incontrolables.
UNA TRAYECTORIA CAÓTICA
Este asteroide, catalogado por la Unión Astronómica Internacional con el número 4.179 en la lista de cuerpos menores del Sistema Solar, es entre todos los conocidos de varios kilómetros que cruzan la trayectoria de la Tierra, el que tiene un plano orbital más cercano al plano de la órbita terrestre. También es el que tiene la trayectoria más caótica jamás documentada, debido a sus frecuentes acercamientos a nuestro planeta.
Apohis pertenece al grupo de los asteroides Atón que tienen una órbita mayor a una unidad astronómica. Este asteroide tiene un periodo orbital de 323 días y su trayectoria le lleva a atravesar la órbita de la Tierra dos veces en cada vuelta al Sol. Tiene forma de «patata» la longitud de su lado mayor se fija en 415 metros. Su masa ha sido estimada en 4,6 × 1010 kg.
El asteroide Apophis (antes conocido como 2004 MN4)debe su popularidad a que pasará muy cerca de nuestro planeta (de 25.000 a 30.000 kilómetros de distancia, menos que muchos satélites geosincrónicos artificiales). Ante este acontecimiento Europa, Asia y América del Norte tendrán asientos de primera fila.
Después de su descubrimiento, se hicieron aproximaciones de su peligro de impacto con cálculos de trayectorias de todo el mundo con la misma fecha de aproximación. Todos coincidieron en fijar el 13 de abril de 2029 como el momento más probable de impacto . Ese mismo día, el asteroide Apophis brillará como una estrella de magnitud 3,3 (a simple vista visible) Europa será uno de los continentes que mejor vista tendrá de él.
Luego llegó la hora de calcular la probabilidad de choque. Durante los primeros días las observaciones llevaban a un aumento de probabilidad de impacto, contrario al habitual, llegando hasta un 2,7 por ciento (uno entre 37). Esta alta probabilidad, junto con las medidas del asteroide, hicieron que Apophis recibiese el nivel 4 en la escala de Turín y 1,10 en la escala de Palermo. Estos valores son los más altos que ningún asteroide haya alcanzado jamás, aunque tiempo más tarde esta valoración fue bajando hasta el actual nivel 2.
La Escala de Turín es un instrumento destinado a los astrónomos y el público en general para clasificar el peligro de impacto de los objetos cercanos a la Tierra, por ejemplo cometas o asteroides. La Escala de Turín usa un baremo de valores de 0 a 10. De este modo, un objeto indicado con el 0 muestra una posibilidad casi nula de colisionar con la Tierra y un valor de 10 implicaría una colisión segura cien por cien. La Escala de Palermo es similar, pero utiliza más tecnicismos y es más compleja. La diferencia entre ambas es su uso, ya que la escala de Turín está más orientada al gran público al ser menos técnica.
«NO ES PARA TANTO»
El 27 de diciembre de 2004 Apophis fue encontrado en imágenes previas a la fecha de descubrimiento y el cálculo de su órbita se ajustó, eliminando cualquier posibilidad de colisión para el 2029, pero manteniendo así un posible riesgo para los años 2036 y 2037.
En España, una matemática vallisoletana coordina el seguimiento del asteroide. Maria Eugenia Sansaturio, doctora en Matemáticas por la Universidad de Zaragoza y profesora de Matemática Aplicada de la Escuela de Ingenieros Industriales de Valladolid, controla la base de datos duplicada del sistema Neodys, creado en la Universidad de Pisa y que está a su cargo desde 2000.
Se trata de un sistema que almacena diariamente datos de la trayectoria de los 4.500 asteroides «cercanos a la Tierra». «Es un asteroide interesante porque su órbita va a cambiar en 2029 debido a las perturbaciones causadas por su acercamiento a la Tierra» explicó Sansaturio. No obstante, quitó importancia al asunto ejemplificando el riesgo de colisión con «la probabilidad que hay ahora es similar a que te toque la lotería jugando solo con un décimo».
INCERTIDUMBRE
La matemática apunta a todas las informaciones que han aparecido en los medios hablando del asteroide, y apunta a que el riesgo de colisión en 2036 «no es para tanto» ya que explicó que «en ningún momento se ha dicho que vaya a pegar contra la tierra». Sin embargo la profesora matizó que las observaciones pueden variar, ya que están basadas en la incertidumbre. Paul Chodas, Steve Chesley, Jon Giorgini y Don Yeomans, del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO Near Earth Objects) de la NASA, calcularon que el asteroide pasará a una distancia de 4,7 radios terrestres de la superficie del planeta.
El Planetario de Navarra sigue este caso con especial atención mediante los medios y las nuevas informaciones que les llegan. Su director, Javier Almentia, explica que las probabilidades de colisión son muy bajas, porque cada año se descubre un asteroide y, con el paso del tiempo, el riesgo es nulo. «Apophis pueda acelerar la rotación de la tierra aunque los efectos todavía son difíciles de calcular», señala. «Es posible que el lugar de impacto se sitúe en el océano, ya que es tres veces mayor que la Tierra. Al producirse ese choque, las partículas podrían extenderse afectando al cambio climático».
El director del Planetario comenta que no puede asegurar nada, pero que en estos casos hay que fiarse más que nunca de los científicos, «ellos son las personas que pueden darnos todo tipo de información, eso sí, no pueden predecir ninguna situación», asegura.
«Apophis pertenece a ese tipo de objetos que pasa relativamente cerca es decir, hablamos de relativa cercanía sin pararnos a pensar en las medidas de distancia que utilizamos» concluye el director. Almentia recuerda que el asteroide Tutatis fue el caso más cercano al que nos ocupa en estos días. Se trata de una roca de casi cinco kilómetros de largo que se acercó a la Tierra el 29 de septiembre de 2004 a una distancia de algo más de 1,55 millones de kilómetros, una proximidad que no se alcanzaba desde el año 1353 y que no se repetirá hasta 2652.
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