19 de febrero de 2007

La Parapolítica en Colombia... secuencia de los hechos

DETIENEN A SENADORES EN COLOMBIA
(BBC Mundo)
La sala penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia ordenó la captura de seis congresistas más por supuestos vínculos con los grupos paramilitares de derecha de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Uno de los detenidos es el senador Álvaro Araújo Castro, hermano de la ministra de Relaciones Exteriores, María Consuelo Araújo. El congresista fue capturado en un exclusivo centro comercial del norte de Bogotá.

Con la decisión del alto tribunal, sube a nueve el número de congresistas colombianos con orden de detención dentro de lo que se conoce como el escándalo de la "para-política".

Simultáneamente, se conoció que la Fiscalía General de la Nación vinculó a otra investigación por paramilitarismo al gobernador del departamento del Cesar, Hernando Molina Araújo, primo del senador Àlvaro Araújo e hijastro del Procurador General de la Nación, Edgardo Maya Villazón.

Gobernador investigado

Otro gobernador, el del departamento del Magdalena, Trino Luna, está esperando que la Fiscalía decida su situación jurídica, después de haber respondido cargos por paramilitarismo en diciembre pasado.

Algunos observadores, como el ex ministro liberal Rafael Pardo Rueda, dijeron a la cadena radial colombiana Caracol que, independientemente de sus cualidades personales y profesionales, y a raíz de la decisión judicial, la ministra de Relaciones Exteriores "no puede seguir" en su cargo, pues es "impresentable una canciller con un hermano en la cárcel".

Sin embargo, fuentes del gobierno consultadas por BBC Mundo dijeron que la ministra Araújo "no va a renunciar, ni piensa renunciar", pues el presidente Álvaro Uribe la respalda, independientemente de la suerte que corra su hermano.

El presidente Uribe fue enterado de la decisión de la Corte Suprema mientras estaba reunido con un grupo de congresistas en la ciudad de Cali, en el suroeste del país, pero no ha hecho comentarios públicos sobre la detención.

Uribe guarda silencio

Los seis congresistas afectados por la orden de detención, así como los otros tres que ya están presos por aparentes vínculos con los paramilitares, hacen parte de la coalición que apoya al presidente Uribe en el poder legislativo.

Los otros afectados con la orden de detención dictada por la Corte son los senadores Dieb Maloof, Mauricio Pimiento y Luis Eduardo Vives, así como los representantes a la Cámara, Alfonso Campo Escobar y Jorge Luis Caballero.

Hasta el momento, han sido detenidos Araújo, Pimiento y Maloof, quienes serán conducidos inicialmente a calabozos de la Fiscalía General en Bogotá y posteriormente a la cárcel de La Picota, en Bogotá.

Vives, por su parte, se entregó a las autoridades en la ciudad de Santa Marta, en el norte del país.

Todos los detenidos han negado las acusaciones de estar vinculados con los grupos paramilitares de derecha.

Todos los afectados por la medida adoptada este jueves por la Corte son oriundos de la Costa Norte, a quienes se investiga por vínculos con el jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias "Jorge 40", actualmente preso en una cárcel de máxima seguridad.

Araújo y Pimiento son los dos únicos senadores del departamento del Cesar, en la frontera con Venezuela, de donde también es oriundo "Jorge 40".

En declaraciones radiales, el gobernador del Cesar, Hernando Molina, dijo que la orden de detención de los congresistas y la investigación que le abrieron a él hace parte de "un complot" en contra de su región.


LA CANCILLER COLOMBIANA RENUNCIA A SU CARGO ARRASTRADA POR LA CRISIS DE LA 'PARAPOLÍTICA'
El escándalo por los nexos de la clase política de Colombia con una organización paramilitar se cobró hoy la primera víctima en el gabinete del presidente Álvaro Uribe, con la renuncia de la ministra de Exteriores, María Consuelo Araújo.

La dimisión de la canciller se produce menos de cuatro días después de que su hermano, el senador Álvaro Araújo, fuera detenido por orden de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que le procesó por concierto para delinquir y secuestro extorsivo agravado.

El alto tribunal también pidió a la Fiscalía General que investigue por los mismos cargos al padre de ambos, el ex ministro de Agricultura Álvaro Araújo Noguera.

La hasta hoy ministra de Relaciones Exteriores, de 35 años, dijo en la Casa de Nariño, la sede del Ejecutivo en Bogotá, que el domingo por la noche se reunió con el presidente Uribe para informarle de que había tomado la decisión de irse del gobierno.

En la carta de renuncia, que leyó ante la prensa, María Consuelo Araújo expresó: 'me voy, porque no estoy atada a ningún cargo'.

'Pero, en cambio, veo claramente la necesidad de que el proceso judicial (a sus familiares) esté libre de interferencias', agregó quien fuera ministra de Cultura en el primer gobierno de Uribe (2002-2006).

Precisamente, María Consuelo Araújo renunció en 2005 a la cartera de Cultura para que su hermano Álvaro pudiera aspirar al Senado en los comicios parlamentarios de marzo del año pasado, pues las normas electorales colombianas no permitían que lo fuera mientras ella estuviera en el Gobierno.

Cuando fue reelegido en mayo de 2006, Uribe la designó ministra de Relaciones Exteriores, cargo que ella asumió el pasado agosto, con la segunda investidura del gobernante.

'Me voy del gobierno sin renunciar a mi compromiso de mujer caribe, con su empeño (el de Uribe) de hacer de Colombia un país mejor', dijo la joven política, que hace sólo dos días había recibido el firme respaldo del jefe del Estado.

El presidente advirtió el sábado pasado, durante un consejo gubernamental que encabezó en la localidad central de Melgar, que 'Colombia, que le ha perdonado a los dolosos, por razones de imagen (en el exterior) no puede condenar a los inocentes'.

El respaldo presidencial llegó en un momento en el que las fuerzas de oposición, como el Polo Democrático Alternativo (PDA) y el Partido Liberal Colombiano (PLC), consideraban insostenible la continuidad de la todavía ministra de Exteriores.

Pero la permanencia de Araújo en el gabinete ya había sido puesta en entredicho el pasado noviembre, cuando la CSJ llamó a su hermano senador a una primera diligencia de interrogatorio.

En ese momento, ella contempló la posibilidad de apartarse del Gobierno, pero Uribe le pidió que se mantuviera en el cargo, que fue la misma solicitud que el presidente le hizo el pasado jueves por la noche, poco después de la detención del congresista.

Además de Araújo, también fueron arrestados los congresistas Dieb Maloof, Luis Eduardo Vives, Alfonso Campo Escobar y Mauricio Pimiento, todos ellos de formaciones políticas afines a Uribe.

La CSJ ordenó asimismo la detención de Jorge Luis Caballero, legislador que no ha sido privado de la libertad por hallarse en el exterior.

Al día siguiente del arresto, Araújo y sus cuatro colegas fueron trasladados a la Penitenciaría Central de La Picota, donde están recluidos desde el pasado noviembre los congresistas Jairo Enrique Merlano, Álvaro García Romero y Erik Morris, los primeros procesados dentro del llamado escándalo de la 'parapolítica'.

Los ocho conforman el grupo preliminar de catorce legisladores a los que la CSJ investiga por presuntos nexos con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización que desmovilizó a más de 31.000 paramilitares desde finales de 2003 a mediados de 2005.

'La certeza de la inocencia de mi padre y de mi hermano, me obliga a irme para tener la libertad de estar a su lado y apoyarles como hija y como hermana', dijo la ahora ex canciller.
Hasta ahora se desconoce cuando anunciara Uribe el nombre de la persona designada para cubrir el puesto dejado por Aráujo.

URIBE SORPRENDE AL NOMBRAR MINISTRO EXTERIORES A EX SECUESTRADO POR GUERRILLA

Bogotá, 19 feb (EFE).- El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, dio prioridad a los secuestrados al nombrar hoy como ministro de Relaciones Exteriores a Fernando Araújo Perdomo, quien durante seis años fue rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En una jugada que causó sorpresa, pero que los analistas consideran hábil, el mandatario solucionó el vacío dejado por la dimisión de María Consuelo Araújo a la Cancillería, y puede tener ahora un testigo de excepción para hablar en el mundo del drama del secuestro.

La renuncia de la joven ministra fue presionada por la detención, el pasado jueves, de su hermano, el senador Álvaro Araújo, por presuntos nexos con grupos paramilitares de derecha, y la investigación ordenada por la misma razón contra su padre, el ex ministro del mismo nombre.

Este episodio es parte del escándalo conocido como de la "parapolítica", desatado a finales del año pasado con la detención de tres congresistas acusados de colaborar con el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Dicha organización, acusada de numerosos crímenes de lesa humanidad, celebró conversaciones de paz con el gobierno entre 2003 y 2006 y durante ese tiempo se desmovilizaron más de 31.000 combatientes.

Pese al escándalo provocado por las detenciones, el presidente Uribe había respaldado el pasado viernes la permanencia de su canciller, que solo duró seis meses en el cargo.

Para los observadores, no tenía presentación que la canciller, pese a sus éxitos personales y a su brillante trayectoria -también fue ministra de Cultura-, tuviera que sortear preguntas incómodas cuando viajara a otros países.

El escándalo tocó durante el fin de semana la estabilidad del Congreso, ya que dos parlamentarios, el izquierdista Gustavo Petro, y Marta Lucía Ramírez, aliada del presidente Uribe, coincidieron en proponer que se anule la elección de los congresistas elegidos el año pasado para la legislatura 2006-2010.

Uribe, reelegido el año pasado para un segundo mandato de cuatro años, rechazó hoy la posibilidad de convocar a nuevas elecciones legislativas, en tanto que sus opositores subrayaron que los acusados de nexos con paramilitares son todos miembros de grupos afines al jefe del Estado.

El presidente no pudo lograr en su primer mandato el acuerdo humanitario con las FARC que reclaman los familiares de los 59 políticos, soldados y policías secuestrados en los últimos nueve años, pero el nombramiento de Araújo Perdomo, que hizo parte de esa lista, puede revivir la atención sobre el tema.

El nuevo canciller puede ayudar a que se entienda mejor el conflicto colombiano, especialmente en asuntos como la percepción que se tiene de las FARC, consideradas terroristas por el gobierno colombiano pero vistas en algunos escenarios mundiales como luchadores por la democracia.

En sus primeras declaraciones, el nuevo ministro prometió "trabajar por una nueva Colombia (...) en la que todos podamos vivir en paz".

Recordó la terrible experiencia de su secuestro, que comenzó el 4 de diciembre del 2000 y acabó el pasado 31 de diciembre con su huida en medio de una operación militar contra la guerrilla, y consideró que está "más obligado que cualquier otro" a apoyar las gestiones del gobierno.

Araújo Perdomo, que no tiene ningún parentesco con la anterior canciller, pese a llevar el mismo apellido, es un ingeniero de 51 años, natural de la ciudad caribeña de Cartagena.

Pertenece al Partido Conservador y fue titular de la desaparecida cartera de Desarrollo Económico al comienzo de la administración del presidente Andrés Pastrana (1998-2002).

Al recuperar la libertad, Araújo Perdomo respaldó los rescates militares de rehenes, subrayó que las FARC no tienen interés en el acuerdo humanitario y ofreció trabajar por la paz.
"Yo creo que el haber vivido la experiencia de seis años de secuestro me da la autoridad moral para poder exigirle al mundo que nos acompañe en toda la cruzada", expresó hoy el nuevo canciller, a quien Uribe calificó como "ciudadano reflexivo", que ha sufrido en carne propia "la tragedia nacional".

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